viernes, 14 de septiembre de 2012

 
Debe ser dificil ser opositor en Argentina.
Debe ser jodido tener que salir a denunciar a los gritos por la tele que esto es una dictadura.
Yo viví en una dictadura, y era un temeroso y asfixiante silencio de 25.000.000 de voces. Y en la tele había censura. Y en el cine, y en la radio, y en los diarios que no intercambiaban apoyo al régimen por empresas obtenidas bajo asesinato, presión y tortura.
No puede ser sencillo denunciar el fascismo de este régimen,  en la misma marcha opositora en la que desfilan las pancartas con la esvástica de los neonazis. Y Cecilia Pando, la que apoya la causa de los que robaban chicos (lo dijo ella, no yo)
Se debe complicar siendo peronista antikirchnerista, compartir una manifestación con los que festejaron el golpe del '55, y el del '76.
Algo de ruidito le tiene que hacer a un radical, concurrir a una marcha organizada por los que ayudaron a voltear a los dos últimos gobiernos radicales,.
Y que te digo, a los que denuncian la intromisión del gobierno en la vida privada, al lado del rabino Bergman, que apoya al gobierno que está a punto de ser juzgado por escuchas ilegales a integrantes de su propia colectividad.
Seguramente, le habrá molestado a los agrogarcas autoconvocados, la presencia de los sindicalistas de Moyano, que les pusieran banca en el intento destituyente de la 125.
Por no imaginar la incomodidad manifiesta que habrán sentido (al ver las caras de asco reprimido)  los propios recolectores de residuos.
¿Habrán acusado recibo los manifestantes de izquierda, ante el pedido de los que reclamaban por la eliminación del cepo cambiario?¿Que habrán sentido al compartir las consignas con los propietarios de propiedades en Countries que tributan como baldíos?
¿Como habrán tomado los radicales de mi generación, que lloraron de emoción cuando recuperamos la democracia, compartir manifestación con los seguidores del colombiano que no soporta mas a la presidenta electa con casi el 60 % de los votos un año atrás, y con el alcalde que quería tirar a  otro presidente electo por la ventana?
Es extraño, porque se supone que si apoyás incondicionalmente a un proyecto, mas tarde o mas temprano, tendrás que "tragarte algún sapo"  (eufemismo por apoyar algo que no querés), pero, en este caso,  la dieta de batracios es anterior a la existencia misma del proyecto.
Y eso, no me cabe ninguna duda que debe ser muy difícil.