jueves, 9 de mayo de 2013

Acerca del Principito, los tulipanes, las burbujas, los dólares y el baile de la escoba.



Aprendí bien pronto a conocer mejor a esa flor. Siempre había habido en el planeta del principito flores muy simples, adornadas con una sola fila de pétalos, que ocupaban poco lugar y que no molestaban a nadie. Aparecían una mañana en el pasto, y luego se extinguían a la noche. Pero ésta había brotado un día de una semilla traída de no se sabe dónde, y el principito había vigilado muy de cerca esa ramita que no se parecía a las otras ramitas. Podría tratarse de un nuevo tipo de baobab. Pero el arbusto dejó pronto de crecer y comenzó a preparar una flor. El principito, que asistía a la instalación de un capullo enorme, sentía que de allí surgiría una aparición milagrosa, pero la flor no terminaba de prepararse para estar bella, al abrigo de su habitación verde.
                                                                                        
                                                                               A DE SAINT-EXUPÉRY  "El principito" Capítulo 8


 Un cuento que no es cuento

 








ace mucho, mucho tiempo, en un lejano lugar, había una flor distinta de todas las flores. Los sultanes usaban sus pétalos para adornar sus vestidos, y su posesión era un símbolo de nobleza. Los reyes competían para traer sus bulbos a su reino, y no escatimaban en gastos para conseguir tan excelso tesoro.
Como si esto fuera poco, los bulbos traídos desde lejanas tierras comenzaron, sin motivo aparente, a dar unas flores multicolores, aún mas exóticas, aún mas valiosas, aún mas deseables...

Lo anterior podría ser el inicio de un clásico cuento de hadas, pero no, es nada mas y nada menos que historia de la economía . Es simplemente un relato florido (cuac!) de la historia de la primera burbuja especulativa de la historia. El lejano país es Holanda, el lejano tiempo remite al año 1630, y la exótica flor es el tulipán.

No pienso extenderme en contar una historia que está perfectamente detallada en cualquiera de estos sitios
http://www.club-mba.com/2012/09/11/la-primera-burbuja-especulativa-los-tulipanes-holandeses/
http://www.elblogsalmon.com/historia-de-la-economia/la-burbuja-de-los-tulipanes 
http://www.bolsalibre.es/articles/view/tulipomania

Como verán,  la comunidad universitaria, la izquierda y la derecha (españolas, porque me dio pereza buscar sitios argentinos y estos son los primeros que aparecen además de wiquipedia) coinciden en líneas generales en la descripción del proceso, y de sus consecuencias.

Para los perezosos que no hacen clic en los enlaces les copio algunos párrafos para que se informen:

Ya entrada la década de 1630 la economía holandesa enloqueció, el mercado de tulipanes cotizaba a precios astronómicos que ascendían sin llegar nunca al límite. La población empezó a comportarse de forma irracional.

 Se vendieron lujosas mansiones a cambio de un sólo bulbo, y se vendieron flores a cambio del salario de quince años de un artesano bien pagado.

Ante esta situación se empezó a crear una burbuja en la que los precios subían y subían y nunca bajaban.

 La población holandesa se generó la ilusión de que el mercado del tulipán siempre sería un mercado alcista.

Todas los estatus sociales empezaron a invertir en tulipanes deshaciéndose así de sus bienes más básicos, incluso llegaron a endeudarse y hipotecarse para adquirir los tulipanes.

Ya entrado el 1637 algunos especuladores empezaron a detectar signos de agotamiento en el mercado de tulipanes

Los inversores decidieron empezar a vender y salir del mercado recogiendo ganancias. Dicha actitud fue contagiada rápidamente al resto del mercado, generando así una suma importante de oferta de tulipanes que condujo al pánico generalizado del país. A mediados de febrero, los poseedores de bulbos comprados a precios astronómicos se encontraron de un día para otro sin ningún comprador

La explosión de la burbuja dejó a la mayor parte de los inversores arruinados, ya que habían liquidado su patrimonio para especular con tulipanes que acabaron sin tener valor alguno. Se salvaron como en todas las burbujas los inversores más racionales que salieron del mercado justo antes de que ésta estallara, desatando de esta forma el pánico en el país.

 En la gráfica se observan los precios de los tulipanes desde el año 1634 hasta el año 1637.



El síndrome del necio

Tan estudiado están estos casos, que hasta tienen nombre.
El conocido síndrome del necio, describe diez síntomas sobre cómo identificar el “momentum”  psicológico y social de una burbuja financiera:

1. Exceso de confianza.
2. Engaño consentido o autoengaño.
3. Envidia del beneficio ajeno.
4. Gula de dinero.
5. Lógica irracional.
6. Confusión entre valor y precio.
7. No reconocer que no se sabe.
8. Toma excesiva de riesgos.
9. Creencia en la demanda infinita.
10. Tardanza en asumir la pérdida.


“El hombre que cambio su casa por un tulipán”

En este libro, su autor, Fernando Trias de Bes, brinda algunos consejos útiles para conservar su casa

1. Cautela permanente.
2. Sacar conclusiones por uno mismo.
3. Olvidarse de lo que ganen los demás.
4. “Conformarse” cuando se tiene suficiente.
5. Recordar las causas de la subida inicial.
6. Calcular rendimientos implícitos.
7. Invertir sólo en lo que se conoce.
8. Endeudarse con cautela o no endeudarse.
9. No valorar activos sólo en función de la reventa.
10. Vender con pérdidas si es necesario.

 Algo huele a podrido en las cuevas

Esta no es la primera vez que coexisten un mercado oficial y uno ilegal para el dólar.
En otras ocasiones se solía llamar al dólar no oficial, como paralelo, marginal, o dolar negro.
Esta vez, desde el vamos, se nota un progreso en las RRPP de los arbolitos. En vez de ofrecer dólares "en negro", o "marginales", la cadena nacional opositora, con cientos de medios que te "atienden" las 24 hs. del día, se refieren permanentemente al dolar "blue", lo que obviamente tiene en el imaginario colectivo connotaciones mucho mas positivas que las antiguas denominaciones.
Otro hecho curioso es el hecho de que un tráfico ilegal de mercancía, se realice prácticamente por amor al arte. Causa gracia el hecho de que alguien cometa un delito, para ganar 0,050 por dolar vendido. Y es al menos extraño que La Nación publique la cotización de un mercado ilegal. ¿Como la obtienen? ¿Con esa tasa de ganancia, los arbolitos no corren el riesgo de convertirse en Bonsais?
Por último, es llamativo que los mismos que sostenían que la Argentina tenía un atraso cambiario de un 40% hace unos días, hoy pongan en duda la necesidad de una devaluación (justo cuando el valor del dolar marginal llegó al doble del valor del oficial) ¿Estás tratando de despegarte de la criatura, Sturzzenegger? O tendría que decir Dr. Frankenstein?

Todo parece indicar que el valor del dólar es ni mas ni menos que una pulseada entre el gobierno y un grupo interesado en obtener ganancias extraordinarias de una devaluación. Habiendo declarado la presidenta que la devaluación no se producirá, y teniendo perspectivas favorables en cuanto a las divisas para los próximos meses, y, por último, ofreciendo una salida elegante del mercado especulativo, los días de la burbuja podrían estar contados.

El baile de la escoba

El baile de la escoba es uno de los juegos habituales en todas las fiestas. Todas las parejas comienzan a bailar al son de la música. El animador da una escoba a una de ellas, la cual debe entregarla a otra, que tiene la obligación de tomarla. Esta la pasará a la más cercana y, así, sucesivamente. La pareja que tenga la escoba cuando pare la música, queda automáticamente eliminada. Cuando queden pocos concursantes, la tensión irá en aumento y los eliminados deberán formar círculo estrechando la pista de baile. El juego consiste en no quedarse con la escoba de clavo.

Los que se arriesguen a tomar la escoba en los últimos momentos del juego, correrán el riesgo de sufrir el mismo destino que los últimos compradores de bulbos de tulipanes, solo que al final, en vez de muchos bulbos de flores, solo les quedará de consuelo muchas pajas.